Buen día.
A pesar de tener algún tiempo sin escribir en el blog (solo tomaba cosas y las pegaba) hoy quiero hablarle de la mal llamada "jungla Urbana" si a Jorge de la selva lo trajeran a una ciudad como Barranquilla diría sin lugar a dudas que esta sobre un desierto, son cada vez mas escasos los àrbolitos de Mango o los palitos de Matarraton de los que Hablaba Esthercita en Las Calles de mi vieja Barranquilla.
Debemos volver a estas buenas costumbres de sembrar un palo frutal en la puerta de nuestras terrazas, si los pelaos llegaran a tirar piedras cada que vean un mango medio maduro, o cuando lo vena bonito, mi abuela seguirá echandoles vaina por no dejarla ver la novela, pero de seguro todos los días se sentara frente al televisor con la fresca que le da la sombra del palo de mango, mis hijos vivirán felices porque cuando haga el calor de las 2 de la tarde podrán hecha una ponchera de agua debajo del palo y meterse en esa vaina como si fuera una piscina, los vendedores ambulantes podrán arrecostarse un rato y cubrirse del inclemente sol de medio día.
Hoy día la ciudad se inundo de espacios vacíos, es difícil, por no decir imposible ver en una carretera como al circunvalar un palito donde reposar el sol al momento de esperar el bus, que ese Coolitoral Circular si que demora, ni que decir de la 30, que ya ni las vacas pasan por ahí a cubrirse del sol, ni de la murillo, donde el trasmetro trajo consigo desierto y desolación y un sol intransigente en esa área.
Háganse, Háganme, hagámonos, y hagamosle un favor a la Ciudad, sembremos mas palitos de mango en nuestras puertas, para que la brisa de la arenosa vuelva.
Muchas gracias!
0 comentarios:
Publicar un comentario